LA FAROLA DEL LAGO | ¡¡ Tomás !!

¡Vaya reto que me he marcado!, nada menos que escribir sobre TOMÁS MARTINEZ PAGÁN. Para empezar, tropiezo con el título del artículo, ¿Cómo lo llamo?, ¿pongo su nombre y apellidos?, ¿busco un nombre original?. Pienso un poco y…me pregunto, ¡veamos Loren!, ¿hay en toda Cartagena de España, (incluso en toda la Región) alguien con más derecho a ser reconocido  por su nombre de pila que Tomás Martínez Pagán?, y…me contesto, ¡nadie!, pues… dicho y hecho, el artículo se llamará ¡¡TOMÁS!!.  y así, de esta forma, (creo que sencilla) empiezo a expresar  mi admiración y respeto por este gran hombre.

¡Gran hombre! en toda la extensión de la palabra, porque Tomás reúne todas las virtudes que servidor admira de una persona,  y que iré enumerando, y trataré de reflejar en esta “Farola”, os doy mi palabra de honor que solo he hablado con Tomás dos veces en toda mi vida, y en ambas, hemos invertido menos de cinco minutos, pero… en cambio, tengo la impresión de que conozco a Tomás  toda mi vida. ¡Qué difícil!, me va a resultar plasmar con unas letras,  la opinión que me he ido formando de Tomás, y que la expreso con la máxima sinceridad, pero sujeta siempre a la subjetividad de la lejanía.

La primera vez que oí hablar de Tomás Martínez Pagán fue en 1988, que salía todos los días en la prensa de la época al convertirse en el líder que defendía a los propietarios de Los Camachos que iban a ser expropiados por la General Electric

Fue en 1988 aproximadamente, cuando empecé a oír hablar de Tomás, salía casi todos los día en la prensa, con motivo de la expropiación de los terrenos de Los Camachos  por parte de General  Electric. Tomás, representaba a los propietarios de los terrenos, y lo hacía con gran vehemencia, se convirtió en el ídolo de todos los propietarios,  doy fe de ello, porque algunos de esos propietarios eran amigos míos, y tenían a Tomás en un pedestal.

En aquellos años, (sin conocerle) llegué a tomarle cierta…”inquina”,  esta reacción, me la provocaba mi amor por la industria, y mi preocupación por los puestos de trabajo que podrían dejar de crearse, si no se llevaba a cabo la instalación de tan colosal empresa en nuestra ciudad. Afortunadamente,  la intervención de Tomás fue muy positiva,  pues se cumplieron todos mis deseos,  General Electric  se instaló en Cartagena España (aunque no en Los Camachos), los propietario de los terrenos fueron resarcidos, y los puestos de trabajo se ocuparon. Hoy, el Polígono industrial de Los Camachos (Parque Industrial) es un lugar estratégico, que cuenta con una de las mayores áreas de suelo industrial de toda la Región. 

Satisfecha mi preocupación, mi “inquina” (dicho siempre en tono amistoso) por Tomás, fue convirtiéndose en admiración y respeto.  El propio Tomás confiesa que, cuando empieza a “moverse” con motivo de la expropiación del suelo de Los Camachos, nota que su mente es una bomba dispuesta a estallar, que quiere y desea participar en todos los quehaceres de la vida social de nuestra querida Cartagena. En efecto, Tomás adquiere (lo llevaba en los genes) un “don” especial, un “don” que atrae a las personas. Pero…Tomás sabe que ese “don” que le abre puertas, no basta por sí solo para entrar en la vida empresarial  y social de nuestra ciudad.

Aunque ha sobresalido por donde ha pasado (Cartagineses y Romanos, procesionista, articulista, empresario, defensor de los propietarios en Los Camachos...nunca jamás ha querido meterse en la política para seguir siendo libre

Y…por arte de su trabajo, de su visión de los negocios industriales, y…por saber estar en el “sitio y en el momento”, va escalando puestos en las empresas que lo contratan, llegando a ser una de las personas más representativas de las mismas (y casi su imagen diría yo). Ya saben mis lectores que nunca pretendo hacer una biografía de la persona a la que dedico mi Farola, solo intento  con unos trazos, mostrar su perfil, con Tomás “casi” se me va el dedo, pues no hay tema en el que piense que no venga aderezado con una pequeña historia.

Foto de Tomás

Tomás Martínez Pagán, todo un personaje en Cartagena España y de Cartagena España, cartagenero por los cuatro 'costaos'

Tomás, es en nuestra Cartagena de España un “emblema”, es una garantía de “verdad”,  lo que toca Tomás va acompañado de éxito empresarial y afectivo. Fijaros amigos, en todo lo que ha hecho Tomás ha sobresalido (absolutamente en todo) empresario, procesionista, Cartagineses y Romanos, articulista,…pero hay una cosa que siempre me ha llamado poderosamente la atención, nunca ha estado en política.

Tomás habría sido un gran Alcalde y también un buen presidente de su Efesé del alma pero siempre ha querido mantener su dedo libre para moverlo a su propia voluntad

Sé, me consta, que cualquier partido político se daría de “tortas por tener a Tomás en sus filas, es más, quizá Tomás hubiera sido (sería) un gran Alcalde), pero…tengo para mí, (que diría Jaime Cros) que el dedo de Tomás solo lo mueve el a su voluntad, y que pretende ser el dueño de ese dedo mientras viva. Esto que estoy comentando, es importantísimo, pues es muy difícil que, una persona de ese “carisma”, pueda sustraerse a la tentación de moverse en ese mundo tan “diverso”. Tomás lo ha conseguido, y lo ha hecho con tal éxito y con tanta “sabiduría que, puede reunirse y hablar distendidamente con los Presidentes de todos los partido políticos. Es posible que Tomás tenga entre sus “dones” el de la “ubicuidad”, pero no es una ubicuidad buscada, es una ubicuidad exigida, porque personas como Tomás hacen falta en nuestra Sociedad, por eso, Tomás puede estar en muchos sitios, porque le necesitamos, necesitamos el “amparo” de Tomás.

Personas como nuestro invitado de hoy son necesarias en cualquier sociedad que se precie y en la nuestra, en la cartagenera, es todo un orgullo contar con su trabajo y su presencia

En el plano deportivo Tomás, es un gran “forofo” de nuestro querido F.C. Cartagena, disfruta de los triunfos de nuestro equipo como lo que es, un cartagenero de “pro”, un cartagenero de Los López,  La Aparecida, Cartagena España, total “na”. No hay encuentro de nuestro equipo en el que no esté presente, animando como el que más, disfrutando con sus triunfos, y sufriendo con sus derrotas. Está claro que Tomás hubiera podido ser un buen Presidente de nuestro F.C. Cartagena, pero…al igual que en Política jamás hubiera entrado en ese puesto que, por otro lado, como el mismo confiesa, está perfectamente ostentado por Paco Belmonte, con quien le une una buena amistad.

Da la casualidad de que entre sus muchas actividades, en pro de nuestra Cartagena de España, Tomás tiene el honor de formar parte del Consejo Social de nuestra Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT). Como saben todos mis lectores, en ese centro llevo la friolera de 52 años (ahora los voy a reflejar con la edición de un libro). Eso, me hace todavía estar más cerca de “nuestro Tomás Martínez Pagán. Estoy, (siguiendo los consejos de muchos lectores) pensando reunir todas mis “Farolas” para editarlas, y…naturalmente no podría hacerlo sin que estuviera Tomás en una de ellas, y… ¡aquí está!

Dije al principio de este artículo que, me había marcado el reto de escribir sobre Tomás, no sé si habré conseguido siquiera unas “pinceladas” de lo que es Tomás, si os puedo asegurar que todo lo que escribo lo hago con el corazón, buscando siempre con mis palabras inducir al lector a que penetre en la personalidad de mi “personaje”, si lo he logrado aunque sea una  “chispica” ¡me sentiré feliz!.

P.D. Le dedico esta Farola del Lago a mi admirado Tomás Martínez Pagán, a su esposa Paqui, a su hijo Alejandro, a su nuera Rosa, y a su nieto Marco, y le deseo que “nos” dure muchísimos años, para ayudar a ser más feliz a su Cartagena de España, y a los Cartageneros y Cartageneras.