LA FAROLA DEL LAGO | ¡¡Bailar el agua!!

Bailar el agua a alguien es una expresión verbal que significa adularlo, halagarlo, hacerle la pelota, lisonjearlo, buscar su agrado y complacencia, para obtener algún beneficio, vulgarmente lamerle el culo (con perdón)

Imaginemos a alguien que se esfuerza en agradar a otra persona, más por adularle que por el afecto que le profesa. Para describirlo muchos dirían que está haciendo la rosca o la pelota. En ambos casos se alude sutilmente a dos formas de atraer a alguien con ardides y lisonjas, pero con notables diferencias. Así, el origen de ‘hacer la rosca’ hay que buscarlo en otra expresión más completa, ‘hacer la rosca como los pavos’, en alusión a la costumbre que tienen estos bichos de abrir sus plumas y enroscar su cuerpo en el cortejo para atraer a las hembras.

He estado un poco tiempo, algo alejado de mi habitual periodicidad con la que suelo escribir mis “Farolas”. Afortunadamente, no ha sido ni por enfermedad, ni por falta de ganas de escribir, (aunque es verdad que las ideas no brotan cuando uno quiere, si no cuando se presentan) todo ese tiempo (y mucho mas), lo he empleado en terminar mi libro sobre mi vida Laboral en la UPCT y en Zinsa, y analizar los cambios ocurridos en la sociedad durante  esos más de cincuenta y dos años de historia, y en buscar fotografías  que acompañen al relato, (es decir un segundo libro dentro del primero, pero… en esta ocasión “grafico”).

Una vez que, prácticamente ya he terminado ese importante (para mí) relato, y lo he dejado preparado para su impresión, retomo mi habitual “comparecencia” en la “Farola del Lago” que durante más de diez años me ha acompañado, y de la que llevo escritas la “friolera” de ciento treinta y nueve “farolicas”.

Ya veis que, he empezado aludiendo a las formas que, (en muchas ocasiones) se emplean para la “lisonja”, una de ellas, la más “babosa” es ¡Bailar el agua! eso, se hace cuando los recursos propios son escasos, cuando no tienes confianza en tu trabajo, y en tu esfuerzo, y acudes a esa “rastrera” forma de sumisión, esperando siempre la condescendencia, y la aprobación de la persona a la que le has dirigido tus “estúpidas” alabanzas, exentas de sinceridad, y sin ponerte “colorao” cuando lo haces.

Quiero ser sincero, y trasladar con mis palabras un consejo más que una crítica; esa es mi lucha desde siempre, ganarme por mi trabajo el derecho a poder ir de frente

Por otro lado, es bien cierto que todas las personas tenemos nuestro “ego”, y a todos… absolutamente a todos, nos gusta que alaben nuestro trabajo, cuando en el, hemos puesto el alma al realizarlo, esto, es humano, pero… lo difícil es encontrar la frontera entre lo que es un estimulo y un reconocimiento empático, y una alabanza servil, sin fuste que no hace gracia ni al que la recibe. Por ello hemos de procurar  que haya ¡EQUIDAD!, dice el diccionario de esta bella palabra: cualidad que consiste en dar a cada uno lo que se merece, en función de sus méritos y condiciones.

Screenshot_20210421-200351_GalleryEsa palabra, EQUIDAD, es por la que lucho cuando escribo, cuando pretendo hablar de alguna persona, y no quiero herirla, pero quiero ser sincero, y trasladar con mis palabras un consejo más que una crítica, esa, es mi lucha desde siempre, ganarme por mi trabajo el derecho a poder ir de frente, sin miedo a represalias injustificadas. Sé, que es muy difícil, Por mantener esa EQUIDAD he renunciado a muchas cosas, pero no me arrepiento de haberlos hecho, pues al llegar a la frontera de mi vida, miro para atrás y no me arrepiento absolutamente de nada.

Aclarado (o intentando aclarar) mi concepto de la EQUIDAD, trasladados a todos los aspectos de la vida cotidiana, en este caso, lo empleo para hablar de un deporte que me apasiona, deporte que he practicado, y que, he vivido en primera persona  ¡EL FÚTBOL!, deporte que, levanta pasiones, ya veis que, ahora mismo, hasta primeros ministros de poderosas naciones claman por él, y se mezclan y “postran” ante el pueblo, para no recibir sus criticas.

Cuando…tanto en mis escritos, como en las tertulias deportivas en las que intervengo, pongo 'pasión' en  mis palabras, lo hago siempre pensando que estoy diciendo lo que  considero lo mejor para mi equipo

En innumerables ocasiones he alabado la gestión, de los dirigentes de nuestro querido FC Cartagena de España, lo he hecho, porque lo creo de justicia, (y lo seguiré haciendo) ahora, en estos momentos críticos, donde nos estamos jugando algo siempre soñado, ¡estar en el fútbol profesional!, no quiero ser ni “mordaz”, ni “dogmatico”, solo quiero aportar mi veteranía en cada palabra que diga, sin ánimo de hacer daño ni herir a nadie.

Cuando…tanto en mis escritos, como en las tertulias deportivas en las que intervengo, pongo “pasión” en  mis palabras, lo hago siempre pensando que estoy diciendo lo que  considero lo mejor para mi equipo, pero preparado  para reconocer el buen trabajo de nuestros técnicos y de nuestros jugadores, y cuando me lo demuestren, seré el primero en vitorearlos, y agradecerles su esfuerzo. Saludos para todos mis queridos amigos.