La Farola del Lago. ¡Mariano! El Arquitecto

Nunca había pensado escribir un artículo sobre este hombre, por muchas razones, la primera de ellas es que, cuando escribo una "Farola" sobre una persona, debo de tener un  profundo conocimiento previo. En el caso de Mariano Sánchez Martinez no hay nada de eso, jamás he hablado con este hombre, ni lo he tenido cerca, lo más próximo que he estado de él ha sido desde mi asiento de tribuna al césped del Cartagonova, ni siquiera su carrera futbolística (siendo muy buena), ha sido lo suficiente para atraer mi atención.

Subjetivamente, (como suele hacerse en estos casos), la opinión formada, o mejor dicho deformada de este hombre, era la de un futbolista que no había calado en mi con la fuerza suficiente para formar parte ancestral de nuestra historia deportiva. Pero resulta que el otro día, haciendo uso de mi costumbre de leer periódicos o boletines deportivos antiguos, pues... cayó en mis manos una entrevista corta, que le hizo el periodista Rubén Serrano al protagonista de este artículo, Mariano Sánchez. En ella, bastó la respuesta de Mariano a una pregunta del periodista para que me rindiera ante el amor propio, el cariño por su Club, y todos los valores que admiro de una persona. En solo una respuesta, pude captar la enorme sensibilidad, los magníficos sentimientos, y la capacidad de amor futbolístico de  Mariano Sánchez, fue una respuesta que (pienso) estaba latente en el, y que... la tenía guardada, y que estaba deseando sacarla a flote. 

En esa respuesta, que le dio   Mariano al periodista, descubrió todas las bajezas que se cuecen en los bajos fondos del fútbol, lo que nadie quiere ver, lo que todo el mundo cierra los ojos, pero qué está ahí, y que Mariano en un momento de sinceridad descubrió, acusó a los "cuervos" del fútbol de no tener en cuenta los sentimientos de la afición, ni de los propios jugadores. ¿Cómo no  rendirme ante esta persona que engloba todos los valores que yo admiro?, y me lo figuro sentado en el vestuario, derrumbado  queriendo arreglar lo que se perdía irremediablemente,   lanzando a los cuatro vientos el dolor y el "trauma" que le causó el daño que le estaban causando a su equipo, y a su querida e ilusionada afición. Debió dolerle mucho, y hacerle mucho daño, tuvo que revelarse, viendo como se hundían sus ilusiones y sentimientos, servidor,  conforme leía me trasladaba en el tiempo, comprobando su inmenso amor por el F.C.Cartagena, por su equipo que, durante 9 años defendió con mucho orgullo. Y vi a Mariano en Alcoy, en los últimos minutos del partido del ascenso, roto por el esfuerzo realizado, y...debo corregir mi opinión, y además pedir disculpas por no haber sabido adivinar el enorme profesional que hemos tenido en nuestro equipo. 

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Mariano en estado puro en su etapa de jugador.

Lleno de sinceridad, confesó que, desde el descenso de nuestro equipo de su F.C.Cartagena le ha quedado una  ansiedad que arrastra desde entonces, y que no se ha podido quitar de encima, a pesar de sus esfuerzos por olvidar esa horrible pesadilla. Durante el año del descenso de categoría Mariano sufrió lo indecible, viendo que se iba al traste lo que tanto trabajo nos costó conseguir, y a él mucho más que a otros, estos son los verdaderos valores que a mí me gustan más que nada, más que ninguna otra cosa, más incluso que un superclase del fútbol, me encantan los valores morales, los que te hacen vibrar, los que te hacen sentir el dolor del propio aficionado, y... Mariano en esa respuesta larga y meditada,, y que deseaba lanzar a los cuatro vientos,   se la confesó al periodista. 

Posiblemente nadie, absolutamente nadie le dio la importancia que yo ahora mismo le estoy dando, pero eso para mí ha sido una revelación, y es por tanto, que tengo que escribirla, y pedirle perdón a Mariano, por dos cosas, primero, por juzgarlo, como he dicho subjetivamente en mi interior, y segundo, por reconocer que como futbolista ha sido un modelo de profesional. En esa misma entrevista, y en otro alarde de profesionalidad y cartagenerismo, dice Mariano que el futbolista que no esté dispuesto a soportar la presión que supone el luchar ineludiblemente por el ascenso, que no venga al F.C.Cartagena.

Hay además,  otro valor añadido, es que como empresario le está dando trabajo a muchas personas, y esto quiérase o no hoy día es muy de agradecer, por las dificultades que atravesamos todos, y Mariano y su familia, han arriesgado un patrimonio. Por eso, yo les deseo la mejor de las suertes. Muchas gracias Mariano, te pido perdón, ojalá, de aquí en adelante, salgan, y vengan al F.C.Cartagena muchos Mariano Sánchez Martínez.