España, como el Cartagena (salvando las distancias, claro)

Viendo jugar a España en este Mundial donde hemos acabado haciendo el ridículo me ha venido a la cabeza una comparación. Que salvando las distancias esta Selección que parece haber acabado su ciclo me recordaba (salvando las distancias, que quede claro) al Cartagena que hemos visto recientemente en el playoff, con mucho toque, más toque, jugando lento, sin ataque, sin muchas ideas, con jugadores lesionados que no estaban para jugar y con escasas ideas. El que mal juega mal acaba. Le pasó al Cartagena y le ha pasado a España. Y bien que lo siento.

El combinado español ha terminado haciendo el ridículo en un Mundial que parecía hecho a medida para él con dos selecciones de chichinabo como Irán y Marruecos que me recordaban un poco al Rayo Majadahonda, buen equipo, sí, pero asequible de todas y que se escaparía vivo. Irán le puso a España las peras al cuarto y Marruecos, a pesar de estar eliminada, también, de hecho no pudimos pasar del empate y dando gracias. Y luego, en el partido definitivo, más de lo mismo, toque, toque y más toque ante un rival muy inferior pero que supo esperar su ocasión en los penaltis y ahí sí que no fallaron.

Al Cartagena le pasó algo similar porque no tengo yo muy claro que hubiese alguien mejor que los blanquinegros. Otra cosa es que el Majadahonda primero y el Extremadura después hayan sido superiores. En el caso de los madrileños se debió de haber rematado la faena en el Cerro del Espino pero un fallo después de otro tuvo las consecuencias que tuvo. A España le ocurrió algo similar porque tras el gol suertudo de Sergio Ramos los de Fernando Hierro tuvieron casi todo el partido para haber fulminado a una selección inferior. No lo hicieron porque se pasaron todo el partido pasándose el balón en un tuya-mía aburridísimo que distaba mucho de lo que fue el tiki-taka.

20180701-636660685642674694_20180701190537-kqXE-U45467997016fq-992x558@LaVanguardia-Web

España mordió el polvo ante Rusia y se despide prematuramente del Mundial

Ahí me recordaba también al Cartagena, cuando jugaban a la desesperación, cuando pasaban los minutos y no dejaban de ser un equipo sin alma, sin chispa, al que parecía importarle a sólo unos pocos mientras la afición blanquinegra, como la española, sufría lo que no estaba escrito en los papeles.

Por todo eso a mí me parece también que ha terminado un ciclo para España y que también ha terminado otro para el Cartagena. Yo no sé si el año que viene serán campeones de nuevo, ni siquiera que se clasifiquen para el playoff entre otras cosas por lo difícil que es, Espero que sí. Pero si así fuera de lo que estoy seguro es que tendrá que ser con otros futbolistas porque la magia de estos se ha terminado. Una pena pero las cosas son como son. Andando, señoras y señores, no se puede ganar. Le pasò al Cartagena y le ha pasado a España. Y si no hay alma, peor todavía.

Me temo que a Belmonte y a Breis les espera mucho camino por delante y que van a tener que correr, el tiempo obliga y se echa encima, para volver a ilusionar a una afición desencantada y desilusionada que, pese a todo, seguirá soñando con el ascenso.

826

El Cartagena tuvo el ascenso en sus manos en Majadahonda pero deberá repetir otra vez en la categoría de bronce/RAÚL VELASCO-SCT