Agradecimientos ante la temporada del ascenso

Se retiró en el Cartagena y nos dejó dos buenas temporadas nuestro querido Luque. Mucha clase, mucho ejemplo, y mucho dominio del balón. Pero lo mejor lo hizo al final cuando se despidió del FC viendo que los años se echaban encima y había que dejarlo. ¡Qué carta ejemplar de adiós! ¡Qué agradecimiento! ¡Qué manera de comprender a la afición y ponerla en su sitio! ¡Qué ganas de que el equipo nos dé por fin las alegrías que se merece! No es lo normal.

Los jugadores, nómadas por naturaleza, se van de un sitio a otro a ganarse las habichuelas, son jóvenes, no siguen las normas de relación y muchas veces se van enfadados o porque no les ha ido bien o porque se sienten injustamente tratados por el entrenador de turno. Luque, no. Se sintió bien tratado y queda agradecido. Allá en su Córdoba se acordará de Cartagena y seguirá los avatares de su equipo y, como persona con la cabeza bien amueblada, habrá admitido que todo tiene su fin y que Cartagena y su afición lo trataron bien, incluso con una renovación de contrato la temporada anterior, que estaba en el aire.

Luque

Jorge Luque escribió a la afición al despedirse.

Siempre he oído que de bien nacidos es ser agradecidos. E intento practicarlo. Y por eso le doy las gracias a Luque. Y se las doy también a Jémez, el que nos subió y no pudo entenderse –era difícil- con Pacogo y se tuvo que ir…hacia una carrera bastante brillante en equipos de Primera División. Otro tesoro perdido. Y eternamente agradecidos a esa pareja Carmona (que le pasó el balón) y Juan Pablo (que lo metió) y que valió para subir otra vez a la Liga Profesional en aquel encuentro de Alcoy en el que se nos saltaron las lágrimas. Y por supuesto a Palomeque, que nadie puede olvidar su cartagenerismo, su gestión, su entrega, su sufrimiento para mantenernos en la 2ª B.

Pudimos respirar tranquilos y después, qué pena, se tuvo que ir con su corazón cartagenerísimo. La vida que es tan injusta como cruel muchas veces. Y a Fran un extraordinario presidente, que lo hizo casi todo bien y que vivió y nos hizo vivir aquella eliminatoria con el Barcelona. Una persona adecuadísima para regir los destinos de nuestro fútbol. Pero tampoco con Pacogo pudo ser, que se dedicaba a poner dinero (y tirarlo malamente sin conseguir nada) y a fastidiar todos los proyectos buenos. Aunque hay que agradecerle también aquella temporada que acariciamos la Primera… Y a Fernando –de nuevo con nosotros- por aquel inolvidable gol al Barcelona, en la última gran alegría sentida por los del FC. Y en el día que Pedrito corrió más que en su vida : lo podía haber dejado para la selección. Y, cómo no, al andaluz Carlos Martínez, hoy en el Lorca, porque marcó en Las Palmas el gol de la salvación.

Y al presidente Belmonte que nos sacó del atolladero y nos hace vivir –junto con su buen equipo- una etapa de transición y esperanza que hace tiempo no se daba aquí, que deseo culmine este año con el ascenso a 2ª A, donde debemos estar. Y por eso animo a todos a hacerse socio, a renovar si ya lo era, o a empezar como nuevo porque todo apoyo es poco. Yo renové hace días para seguir ayudando desde la distancia, vea o no ni una vez, al FC. Pero hay que estar al lado. Y que sí, arrimando el hombro podremos soñar con que la 16-17 sea la temporada del ascenso, de la vuelta al fútbol profesional.