Amor al FC

Ya he escrito más de una vez que mis tres aficiones son el mar, los toros y la Semana Santa (de Cartagena, la primera, por supuesto). Y mis tres amores mi familia, mis creencias religiosas y Cartagena. Y, dentro de Cartagena, parte del corazoncito –naturalmente- para el FC.

El mar porque soy de esta tierra y me crié cerca del Puerto. Los toros  porque soy hijo de padre y madre aficionados y me llevaron  muchas tardes por la calle del Ángel arriba hasta la plaza cargado con meriendas fantásticas. Y la Semana Santa porque oí los tambores antes de saber andar porque mi casa estaba cerquísima de la Iglesia de Santa María de Gracia, templo y para mí catedral de nuestras procesiones.

Y al fútbol porque un camarero de mi padre, inolvidable y queridísimo para mí, Laureano, me llevaba al Almarjal, tras comprar un buen paquetito de la pastelería de Pencho de la calle Medieras.

Una delicia recordar aquello que me hizo feliz de niño y adolescente.

Ahora, durante el plácido junio, disfruto de este tiempo tranquilo cuando pienso en el FC. Y hasta agosto, cuando empezará otra vez el lío. No soy fan pero sí seguidor del fútbol y sé que es el mejor altavoz que hay para dar a conocer la ciudad y ayudo lo que puedo al club para que la afición sufra poco y se alegre bastante. ¡Cómo me acuerdo de ella y pienso en cada apartido en mis paisanos! Vivo en Madrid pero hace muchos años que soy socio en la distancia, aunque no vea nada más que uno o dos partidos en el Cartagonova. Dejé voluntariamente de entrar gratis como periodista para aportar lo poco que pudiera.

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La plantilla celebra la permanencia sobre el terreno de juego del Cartagonova

Quiero al FC. Pero no tanto como aquel hincha del At. de Madrid que le decía a su equipo : Si jugaras en el cielo, moriría por verte.

La pregunta del niño : Papá, ¿por qué somos del Atleti? Dicen que no tiene respuesta, pero yo sí explico la mía con el FC.

Mucho amor. Muchas ganas años y años de que se haga grande.

 Tenemos circunstancias comunes con el Atlético como disponer de un magnífico inútil. Ellos, Joao Félix y nosotros Carrasquilla, al que le faltan transfusiones de sangre antes de saltar al campo. O con el Madrid y su magnífico inútil, hasta el momento, como los otros dos, Marco Asensio.

Incluso empatamos, por lo menos a presidentes absurdos. Ellos, Cabezas. Nosotros, Paco Gómez. Muy diferentes sí. Después les vino Jesús Gil, que era otra cosa, ganando títulos y descendiendo a 2ª. Y armando escándalos a diario. Un simpático caótico que guardó mucho su cartera. Nada tonto. Se aprovechó bien de la popularidad que da el fútbol. En cambio, Gómez perdió dinero y prestigio en una gestión desastrosa en general, con algún acierto grande. Sobre todo el ascenso y la decepción de quedarnos a las puerta de 1ª. Al final, se fue como vino, con el equipo en la maldita y eterna 2ªB.

Nos parecemos pero no tenemos toreros hinchas, porque de Ortega Cano no se sabe nada. El Atleti tres : José Tomás, El Juli y Gonzalo Caballero. Y el Madrid, uno, Sergio Ramos (de Alejandro Talavante). Seguirá desde otro equipo. También al Atletic se le conocen varios.

Ahora, viendo como se hace el equipo y mirando al mar. Y esperando cambiar el sufrir, sufrir y sufrir por el sufrir, gozar y esperar. Y poder sacar pecho. Y disfrutando de todos los partidos por la  tele. ¡Menuda delicia y privilegio!