Los cinco infiernos

 Cinco partidos y cincos infiernos. No queda nada y queda un mundo. Todo y casi todo. Paz y guerra. Gloria y olvido. Ilusión y decepción. Objetivo cumplido y fracaso. Está todo tan bien mezclado que ninguno de los ingredientes se pude excluir.

Otra vez líderes. Lo que era imposible, inalcanzable, impensable o increíble. No me canso de repetir que todo cambia en una semana y nada es lo que parece después de un partido. Y ahora sumamos lo que está pasando en Lorca. Su presidente se ha vuelto un Paco Gómez de la vida y ha contratado a David Vidal, y su folclore, a falta de cinco partidos. Nadie sabe lo que pasará, es evidente, pero lo normal es que pase algo. Ahora que miramos hacia arriba, y no tenemos a nadie más encima, no deberíamos estar preocupados de lo que pase por detrás aunque es evidente que estaremos pendientes. Volvemos a depender de nosotros, así que los culpables de no terminar primeros no serán los demás equipos. Cinco infiernos.

El objetivo de la temporada está cada vez más cerca, porque el objetivo real es llegar a los playoffs y es el mismo para todos. Habrá equipos que entren sin estar en las apuestas de principio de temporada, y una vez dentro, tendrán las mismas posibilidades que el resto. Termina la temporada y empieza la masacre. Una gran temporada no te garantiza el ascenso ni sirve para nada en los playoffs. Empezamos todos de cero y habrá sorpresas. Pero está cada vez más cerca y hace que todo el sufrimiento de un año se acabe rápido para volver a empezar con otro aún mayor. Olvidaremos los cinco infiernos para sumar alguno más.

Dos partidos seguidos sin encajar es el dato de la jornada. Parece algo irrelevante, cuando es lo más importante, y más con lo que parece la entrada de Marcos como titular en la portería. Lo primero que necesita es confianza y tranquilidad, y al no estar señalado, la tiene que estar sumando. Igual si hubiera jugado toda la temporada la situación hubiera sido muy distinta y el debate sería al contrario. No olvidemos que el debate siempre estará ahí y que todo puede cambiar en una jugada. Le deseamos toda la suerte del mundo y que sea importante para el equipo. Él vivirá sus propios cinco infiernos.

Cinco infiernos amigos. No se nos puede escapar el liderato. No dejemos de apoyar al equipo y creer que lo vamos a conseguir. No dejemos de pensar que ha costado mucho trabajo y esfuerzo llegar hasta aquí. Olvidemos las dudas y las ganas de criticarlo todo por un momento. Desde la grada también se marcan y se encajan goles y los jugadores lo saben. El proyecto es serio, desde el principio, pero puede ser mucho mejor, y tal y como está el fútbol modesto actualmente, debemos valorarlo mucho más. Cinco infiernos en el campo, no en los despachos.

Es el último partido que seguiré desde Cartagena y la última columna de la temporada. Mis obligaciones laborales me llevan de vuelta a Polonia el domingo, así que me despido de mis [email protected] [email protected] agradeciendo vuestro tiempo y vuestros comentarios. Me marcho con el equipo en la primera posición y espero volver con la tremenda alegría de ver que hemos ascendido. ¡A ver qué demonios me hacéis mientras esté fuera! Mucha “kurwa” y “pierdole” para [email protected]