ANÁLISIS CON REPOSO TRAS EL 1-1 DEL DOMINGO 7-A

Los dos 'apagones' en el derbi del Cartagonova

Pasó el derbi más extraño en muchas temporadas en el estadio Cartagonova y sus protagonistas fueron dos apagones: el de la electricidad que dejó en fuera de juego el marcador electrónico (parado incluso reanudado el juego tras 8 minutos en tinieblas) y obviamente dejaron de funcionar las luminarias de las  torres y los puntos de luz instalados en la visera de Tribuna desde 1988. Y el segundo ‘apagón’ mental y físico, además progresivo, lo puso el FC Cartagena en la segunda parte hasta que se hizo realidad y eficaz el despertar y la determinación del Murcia plasmada en el gol de Chumbi para empatar.

Y gracias sean dadas, desde la vertiente albinegra, al portero Joao Costa al impedir el triunfo pimentonero en la peor fase blanquinegra en toda la tarde cuando se podía esperar en cualquier momento una 'cuquería' de Víctor Curto o un nuevo picotazo del aguileño Chumbi. No era la primera trastada que le hace al inquilino del Cartagonova en su salsa. Recuérdese su gol (0-1) con el Lorca de Xu Gembao en tiempos de Julio Algar en la responsabilidad técnica, hasta que lo echaron y aterrizó David Vidal para consumar el ascenso a Segunda.

Del Cartagena, que había quemado toda su pólvora en la primera parte en salvas para festejar su juego combinativo y la calidad de su gente en el campo, con el 1-0 de Santi Jara para poder augurar un final feliz con la recuperación del liderato, después se desmoronó con los mismos síntomas de encuentros precedentes.  Revoloteó y actuó a sus anchas la ‘pájara’ especial de las segundas partes, indeseable compañera de camino que tendría que ser expulsada del panorama del calendario de Liga que queda.

Chumbi

Rafael 'Chumbi'.

2018102509232336400Joao Costa con Munúa. El portero en activo salvó tres posibles goles en los mejores momentos del Murcia. / SCT

Las declaraciones postpartido de Gustavo Munúa, si son sinceras (y no tiene por qué no serlas) asustan más que confortan porque denotan que si hay crisis en el equipo no se habría dado  todavía con la tecla  de sus causas. En este punto, el periodista alza los brazos y  que lo registren. Como la inmensa mayoría de aficionados no tengo pajolera idea de lo que sucede en el régimen interno de un club que hace bastantes cosas bien pero a veces hay otras que es complicado controlar. Mas se pueden atar cabos si fuese cosa de investigar en algo que se habría solucionado ganando el derbi. La buena capa de un triunfo en un partido emocionante visto in situ por 11.000 o 12.000 personas, todo lo tapa.  El gol de Chumbi relanzó la teoría del bajón casi colectivo por causas desconocidas.

Pero en estos enojosos casos puede que todos los datos sobre la mesa los tengan quienes más o menos están en el día a día con los actores: Belmonte, Breis, Munúa y los propios futbolistas que son arte y parte. Ahora mismo es inevitable la aparición de bulos y leyendas urbanas  de todos los calibres para alimentar las expectativas. Esos 3 puntos sumados de quince disputados en cinco semanas es un dato lacerante y muchos han olvidado del todo lo excelso que se hizo antes.  Y de las críticas no se salva ni el entrenador, claro. Munúa era un dios hace un mes y ya mismo algunos ya ven en el uruguayo un diablo y hasta pedirán el revulsivo de su destitución. Me agarro al tópico: fútbol es fútbol. Y además del más puñetero.

Parece que Paco Belmonte habló en una de las ‘taitantas’ ceremonias de convivencia previas al derbi con medios de comunicación, confesando que habló con los jugadores tras el marcador adverso en Badajoz, comprobada la actuación de la ‘pájara de la segunda parte en el Nuevo Vivero que condujo a la derrota después de bordar el fútbol en el primer tiempo.

Estos cambios radicales, de calor ecuatoriano a frío siberiano en pocos minutos ¿quién los entiende?

Se apunta a la ansiedad como se podría apuntar a un supuesto descenso en la respuesta física tras un esfuerzo continuado. La situación conduce a las dudas, pero no por ello hay que hacerle ascos a tener que entrar en el menos grato de los escenarios en el play off con la humildad (Munúa habla muchas veces de humildad) de ser segundo clasificado en el final de Liga. O tercero en la general. Lo elemental es la dinámica y poder reconducirla. Un Cartagena parejo en su rendimiento, sin baches,  al 70 por ciento en las primeras y en las segundas partes de sus encuentros no tendría que temer a ningún adversario aun no habiendo terminando campeón. Que lo puede ser todavía.

Voy a exponer un caso reciente de evolución de uno de los clubes premiados el año anterior con el ascenso después de mil piruetas en el trapecio del circo.

EL EJEMPLO DEL EXTREMADURA 2017-18

En 2017-18 el Extremadura fue líder del grupo IV de 2B en una sola jornada, la decimocuarta, y en nueve ocupó el segundo puesto, en once el tercero y nueve semanas figuró como cuarto. Pero en la 36ª estaban los de Almendralejo fuera del playoff al ser quintos. En la ronda de cierre de la Liga acabaron empatados a 60 puntos con el Melilla al que superaron en el ‘goal average’, pues en el ‘Francisco de la Hera’ se registró un marcador de 1-0 y en terreno melillense, empate 0-0.

Para ascender el Extremadura utilizó en la campaña hasta cuatro preparadores: comenzó la pretemporada con Juan Sabas, pero fue desestimado antes del inicio de la Liga. Después contrató a Agustín Izquierdo (8 partidos), seguidamente a Manolo Ruiz (17 encuentros), más adelante a Rafael Martín Vázquez (11 jornadas) y finalmente llegó de nuevo Sabas, con el que se consumó el ascenso. Tuvo que ganar tres eliminatorias el equipo azulgrana: la primera ante el Deportivo Fabril de Gustavo Munúa y resolviendo en la prórroga;  la segunda  prueba ante el Mirandés remontando en Anduva con un gran partido un marcador adverso en Almendralejo,  y la tercera la sufrió el Cartagena de Alberto Monteagudo en sus propias carnes con el gol del defensa Pardo en la ida y el 0-0 en la vuelta.

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Enric Gallego aportó goles al Extremadura en momentos clave.

Pero en la jornada 36 de la misma temporada 2017-18 el triple empate a puntos Villanovense-Melilla-Extremadura favorecía a los de Villanueva de la Serena, con lo que queda claro que los almendralejenses no tuvieron la clasificación amarrada hasta la jornada 37. Mayor incertidumbre no cabía en la fase definitiva de una campaña con muchas variantes: fichajes (refuerzo de invierno de Enric Gallego, el súper goleador  del grupo III pagado al Cornellá a precio de oro, hoy en el Huesca), y bastantes bajas, para llegar al trampolín de la fase de ascenso a última hora y resolver tres eliminatorias muy igualadas.

En el FC Cartagena se haría bien no perdiendo la fe en tiempo de crisis. Pero hay que descubrir la cara oculta de la Luna particular que vemos arriba.

Vídeo de Sportcartagena