viernes. 07.10.2022
UN RINCÓN PARA DOCE

Er Beti hizo que se nos atragantase el almuerzo de ‘pelotas’ con los Galileos

Os recuerdo que la semana pasada, al despedirme, os emplazaba,”hasta el próximo que será el Betis anunciándoles que lo iba a presenciar junto a los Galileos”.Pues ahí he estado, en La Rioja, en el pueblecito de Galilea; aposentado y siguiendo el partido, de hoy, en un bar-restaurante del “Valle de...
Os recuerdo que la semana pasada, al despedirme, os emplazaba,”hasta el próximo que será el Betis anunciándoles que lo iba a presenciar junto a los Galileos”.

Pues ahí he estado, en La Rioja, en el pueblecito de Galilea; aposentado y siguiendo el partido, de hoy, en un bar-restaurante del “Valle de Ocón” junto a varios Galileos, y fundamentalmente junto a su dueño Tomás y si, para los desinformados, Galileos de La Rioja.

Es así como llaman a los habitantes de este pueblo riojano hermanado con Pozo Estrecho, diputación cartagenera, próspero y acogedor.

Fue el pasado verano, haciendo la visita preceptiva al Santuario de La Virgen de la Fuensanta, donde un Galileo de Pozo Estrecho, de nombre Luis, me informó, al decirle qué éramos riojanos, del hermanamiento de Pozo Estrecho (diputación de Cartagena) con Galilea (La Rioja) (30/5/98).

Ambos pueblos tienen semejanzas. Sus tierras son fértiles para la agricultura y la ganadería y en las que también florecen por doquier la cultura, las bellas artes y las fiestas.

Aquí no aparecen molinos de viento, ni palmeras y sí huertos y grandes extensiones de cultivos de cereales y olivos mediterráneos, vigilados por la silueta de su torre parroquial.

En torno a una mesa y enfrente del televisor, como si fuera un día de San Antón, y no un día cualquiera, nos hemos, antes del partido, preparado para engullir unas bien guisadas pelotas con caldo, las pelotas de Pozo Estrecho o de San Fulgencio, llamadas aquí (albóndigas) y el caldito aparte, preparadas y perfectamente aliñadas por las mujeres-cocineras galileas.

Después del bien surtido y condimentado almuerzo nos afanamos en aquello para lo que habíamos venido, ver ganar, imposible hoy, ¿en qué pensaba el árbitro aragonés? a nuestro equipo junto a los Galileos.

Qué puedo decir del partido, después de este suculento almuerzo? me lo ha recordado Guillermo, otro Galileo, y lo resumo.

Gran ambiente, lo había asegurado. “Me susurran que vendrán personas futboleras muy importantes de Cartagena, de la Región y del resto de España”, ven como estamos muy bien informados.

Y, efectivamente, el palco del estadio Cartagonova ha estado a reventar. Personalidades de la vida pública, tales como Pilar Barreiro, alcaldesa de Cartagena, el ex ministro Eduardo Zaplana, gran cartagenero y amigo personal, no sólo del presidente Paco Gómez, sino de otros menos importantes, Caridad Rives Alcayna, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento Departamental y, una serie de personalidades que sólo se ven en las grandes ocasiones. Y yo con estos pelos junto a los Galileos.

Qué pena que no haya estado el 21, Víctor, para que marcando el gol lo hubiese celebrado a lo Finidi, recordando a aquel jugador bético, terriblemente rápido y técnico, con gran olfato de gol, igual que él, otro 'torero' al que lanzar el sombrero para celebrar los goles.

Hoy el sombrero, imitando a Víctor, como el día de Murcia, pudieron habérselo lanzado a Toché, si el arbitro aragonés, “Agua para Todos”, hubiese cobrado el penalti que le hicieron, a Tato ¡qué ganas tengo de honrarte con unas extensas líneas!, o a Quintero, jugando desde el inicio y con esa velocidad y rendimiento que, saliendo en las segundas partes, le han hecho valerse el cariño de toda la afición cartagenerista.

No pudo, ser aunque Moreno y Balboa ayudaron a que alguno de los nuestros festejase los goles colocándose el sombrero blanquinegro a lo Víctor facilitado por los propios seguidores que hoy, masivamente llenaron el estadio de La Rambla.

Con esta derrota, qué maleficio, minutos cinco de la primera parte y cuatro de la segunda, no pasa nada, se nos ha saltado y revolucionado el corazón.

Llegó el pitido final y casi se nos para el ritmo cardíaco, sin saber si era por el almuerzo bien regado o por el “fracaso” de nuestro querido club.

¡Final! y todos, absolutamente todos, a pesar de la tristeza, nos hemos puesto en pie, un buen rato, en el hermoso y coqueto bar-restaurante, coreando juntamente con el estadio oé, oé, oé y EFESE, EFESE, EFESE.

Algunos se han echado las manos a la cara, otros han llorado. No hemos podido más.

Hasta los no creyentes, que los había, se han santiguado comentando que, para tocar las estrellas de La Liga vamos a necesitar ayuda divina, Villaratos , no, gracias, estando seguros de que la tenemos y sino, aparecerán las plegarias del Padre Turín, aquí también lo conocen, y las oraciones de Luis, el Galileo de Pozo Estrecho, que este año, seguro, abandona la peregrinación a La Fuensanta lanzándose, genuflexo, hacia la Virgen de La Caridad desde la Plaza San Francisco avanzando por la calle Arcos de la Caridad. ¿Qué puede salir mal?, no lo creo. Atentos y, a implorar al cielo.

Me he despedido de estos queridos Galileos la tristeza envolvía la techumbre del bar-restaurante todos hemos sufrido al comprobar como nuestro FC. Cartagena, nosotros y ellos lo sentimos como nuestro, sufría y, aún con esta derrota, está en puestos de ascenso recuperados allá por la primera semana del mes que hoy termina.

Ha sido una intensa jornada vivida, sufrida y gozada junto a estos vecinos “Galileos” de La Rioja.

Gracias, mil gracias, ellos también te las dan a ti, desde ahora, amigo Emilio Cerezuela del Castillo por esos agradables comentarios que están ayudando a recuperar la bonhomía cartagenera que me enseñaron a practicar en los años sesenta en la Muralla del Mar nº 12, donde viví catorce años, y que otros ni la tuvieron ni conocieron.

EFESEISTAS ¡No preocuparse ya saldremos, ya saldremos, que en peores momentos hemos estado!
Adiós y a soñar con nuestro presidente “pensando, ya, en jugar la Copa de Europa”.

PD. Queremos tanto a Cartagena, tanto, tanto, tanto al FC. Cartagena que voy a crear, sin rencor, la primera peña cartagenerista en un pueblecito de La Rioja,” AMOQUINANDOLA”, nosotros. Manuel Ángel, ¿Existe alguna fuera de Cartagena y sus Diputaciones? Si conoces alguna, ten el placer de informarme, soy un tanto desmemoriado y, de esta forma, no escribiré “CAPULLÁS”.

Er Beti hizo que se nos atragantase el almuerzo de ‘pelotas’ con los Galileos
Comentarios