AL FINAL QUEDÓ DEMOSTRADO QUE AQUEL MARCADOR ‘RARO’ NO INFLUYÓ EN EL DESCENSO GRANA A SEGUNDA B

Aquella goleada de 0-4 que tanto indignó a la afición del Murcia, pero también a la albinegra

¿Os acordáis? Fue una de las derrotas más vergonzantes encajadas por el Cartagena en su estadio Cartagonova. Aquel 19 de junio de 2010 el Albacete llevaba 49 puntos y necesitaba ganar en Cartagena para escaparse del descenso. ¡Y vaya que si ganó¡

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Una imagen de aquel polémico encuentro el 19 junio 2010

En un minuto, del 24 al 25, Fernando Salas y Antonio Hidalgo hicieron el 0-2 que levantaría los primeros pitos y gritos de “tongo, tongo” en las gradas. Cinco minuto después, en el 30, el uruguayo Cristian Stuani –que hoy sigue en el Girona dando guerra- haría el 0-3 y el 0-4 Antoio López, central albinegro de hace dos temporadas que acabó yéndose al Murcia. Aquel marcador fue el detonante para que toda la segunda mitad fuese poco menos que un paripé que indignaría a la afición blanquinegra.

Antes del descanso los manchegos ya habían marcado sus cuatro goles, pero luego se comprobaría que aquel marcador no fue decisivo para el descenso del Murcia

Pero los pitos se cambiarían por aplausos cuando Kiko Ratón, en el 93, marcaba de penalti el 1-0 que le daba la victoria al Girona frente al Murcia para salvar a los catalanes con 52 puntos y hundía a los murcianistas en Segunda B. Muchos seguidores granas culparon a los del Cartagena “por haberse dejado golear” cuando en realidad, aunque hubiese ganado aquella tarde el Efesé el Murcia habría acabado descendiendo igual.

DESDE MURCIA SE 'VENDIO' OTRA COSA

Sin embargo, se quiso ‘vender’ que el Murcia había descendido por aquel 0-4 pero la realidad no fue esa. Hasta cinco equipos quedaron empatados a 52 puntos, Celta, Huesca, Girona, Albacete y Salamanca y todavía estaban Las Palmas y Nàstic de Tarragona por encima del descenso. Pero fue lo que prevaleció aunque no hubo nada más lejos de la realidad.

Otra cosa fue que aquel 0-4 resultase sospechoso hasta el punto de que llegaría a ser investigado. Pero todo quedó en nada a pesar de que después se supo que hubo sus más y sus menos entre algunos futbolistas del Cartagena en vestuarios, Por ejemplo, el meta Castilla, que fue suplente de Rubén toda esa temporada, jugó obligado porque él se había negado. Algo ‘raro’ había visto en los días y en las horas previas. Pero no le quedó más remedio que jugar. Y encima encajar cuatro goles que dieron mucho que hablar.

La afición murcianista consideró todo aquel lío una afrenta pero muchos seguidores albinegros también se enfadaron con aquellos jugadores y con JIM

La afición murcianista consideró todo aquel lío una afrenta pero muchos seguidores albinegros también. No les hizo gracia. Lo cierto es que a raíz de ahí ambas aficiones, la albaceteña y la cartagenera, siempre se han llevado bien.