Nadie se fía de nadie

Aspecto que luce la Nueva Condomina este martes/Foto: Real Murcia
Aspecto que luce la Nueva Condomina/Foto: Real Murcia

 Para hacerse cargo del Murcia y asumir su factoría de berenjenales hay que ser varias cosas elementales. La primera disponer de una valentía sin límite. La segunda, ser solvente. La tercera, tener suerte en todos los órdenes. La cuarta, saber arriesgar. La quinta, y la más sencilla de conseguir, la solidaridad de la afición. Sabiendo cómo motivarla. No meto las narices por capricho en el club vecino; es que la situación, por la cercanía, salta a la vista.

El escenario financiero, esa deuda que arrastran los grana por una mala gestión de temporadas, no de los que están en los cargos sino de los que estuvieron, casi desde tiempo inmemorial pero elementalmente desde que llegaron a servirse del Murcia, antes del nacimiento de NC y no a servir estrictamente a la causa del club. 

Hoy el problema básico es que para la ‘operación despegue’ , rechazando la desaparición de la entidad, es que en la sala de máquinas del barco a riesgo de ir a pique,  desde hace más de un año se tiene la sensación de que nadie se fía de nadie en el régimen interno. Esa guerra abierta entre quien vino desde México para resolver el agudo problema, y no por amor al arte,  y quien llegó antes a Murcia desde Extremadura pero acabó dando un giro a las expectativas creadas para seguir con la siembra de desconfianza.

Ya no hay Curros Ruano Bañón, ni Pepes Moreno Jiménez, ni Josés Pardo en el tejido empresarial que respondan con su patrimonio.  El mundo de las SAD es otra cosa, otro planteamiento para bien o para mal, según los casos, más para mal que para bien, si se está anclado año tras año en la roca de la Segunda B, que nadie con poder quiere modificar, y urge salir buscando el oasis del fútbol profesional, prometiendo para ello lo que luego no se puede pagar. / G. J.