miércoles. 17.08.2022

Antes nos quedaba París

Estancados. Al igual que la sociedad en general, nuestra ciudad, la "Región”, España, Europa, la Tierra... Estancados. Nos encontramos dentro de una espiral con el empate como principal impedimento para salir. Está en la cabeza de los jugadores. Empate, empate, empate, empate. ¿Preocupante? Depende de cada uno. Leía ayer un tuit de...
Estancados. Al igual que la sociedad en general, nuestra ciudad, la "Región”, España, Europa, la Tierra...

Estancados. Nos encontramos dentro de una espiral con el empate como principal impedimento para salir. Está en la cabeza de los jugadores. Empate, empate, empate, empate. ¿Preocupante? Depende de cada uno.

Leía ayer un tuit de @realesdeaocho: "Un empate fuera siempre es bueno, que debemos completarlo ganando en casa la próxima semana. Paciencia, no nos vendieron la moto”. Y tiene toda la razón. No ganamos fuera de casa pero vamos puntuando, que no es lo peor. Luego en casa vuelves a empatar y te quedas igual. La racha lo dice todo: cuatro empates seguidos. Cuatro puntos de 12 posibles, cuando lo normal tendrían que ser ocho de 12. Los números cantan: 13 goles a favor y 13 en contra. Aunque si miramos la clasificación todo es diferente. Los cuatro de arriba han ganado uno, o dos, partidos más en casa que nosotros. La diferencia está fuera. UCAM ha conseguido 14 puntos, Murcia nueve, Cádiz 10 y Sevilla At. ocho. En resumen: los números son muy cabrones. 

Estancados a siete de la cabeza y a tres de la cola. No nos acercamos ni nos alejamos de los cuatro de arriba, así que no podemos estar contentos. No nos sirve para nada. El objetivo es estar ahí y no evitar estar abajo. No es imposible pero tampoco nos va a resultar fácil. Ayer se pudo ganar, hubo opciones. Falta un poco más, un punto de inflexión que haga cambiar la dinámica. Sigo pensando que llegará. El problema es que la tensión en el entorno sigue creciendo. La vamos a tener siempre, estemos arriba o abajo, así que es cuestión de acostumbrarse.

Empezamos con un equipo que creaba múltiples ocasiones y lo hemos cambiado por un bloque más seguro atrás. Hay que encontrar el equilibrio entre ambos sistemas. El primero no nos daba las victorias que se tenían que haber conseguido realmente y el segundo evita las derrotas. Así que la perfecta unión de ambos es la solución. Recordemos que es fútbol y que opinar es lo más sencillo. Todos tenemos la solución a nuestro alcance. Necesitamos sumar. Destruir ya nos estamos destruyendo poco a poco. Ya lo cantaba Franco Batiatto en "Bandera blanca”:

Qué difícil es quedarse quieto,indiferente
mientras todo en torno hace ruido.
En esta época de locos
nos faltaban los idiotas del horror...

Disfruten de los placeres del fútbol y de los que la vida nos deja...

Antes nos quedaba París
Comentarios