miércoles. 29.06.2022

El Icue y…cuando el Albacete se marchó contento a casa

Respiro aliviado: la gran Lina Morgan sólo tiene una afonía pre-otoñal que la mantiene ronca y leo que a Lolita nada le pasa con su churri Pablo; siguen bien, como siempre, y sin ganas de dejarlo. Esto del “artisteo”, aunque no es lo mío, me deja tranquilo. No me ha...
Respiro aliviado: la gran Lina Morgan sólo tiene una afonía pre-otoñal que la mantiene ronca y leo que a Lolita nada le pasa con su churri Pablo; siguen bien, como siempre, y sin ganas de dejarlo. Esto del “artisteo”, aunque no es lo mío, me deja tranquilo. No me ha dejado tan tranquilo el empate de mí, nuestro, suyo FC Cartagena.
 
Este empate me ha hecho recordar la escena más dura de Los Santos Inocentes que para el Icue no es la del señorito colgado de una cuerda, al fin y al cabo se trató de justicia social muy apropiada al contexto, sino la de don Pedro, encargado del cortijo, cuando se dirige a la porqueriza en la que viven Paco y Régula a decirle que la niña ya está lista para servir. Y esto es lo que ha pasado en el Carlos Belmonte: el FC Cartagena ya está listo para servir a la efesemanía victorias, hoy no ha llegado pero después de lo de Huesca y lo de hoy ya están a la puerta.
Lo que al Icue le trae en un continuo sin vivir es que el FC Cartagena acaba de jugar un partido más, cuarta jornada, de esta Liga y ha vuelto a negársele el gol, las ocasiones han sido múltiples, los jugadores no han sabido aprovecharlas y no encontrar el camino del gol en esta “rentré” del otoño es la causa de que este equipo todavía no ha logrado desemperezarse después del verano.
 
De momento está citado para encontrar el gol pero no lo llaman a consulta. ¡Cuidado, muchísimo cuidado que como la entrada a consulta se alargue a lo mejor nos lo encontramos en coma! La cosas del fútbol, avisamos, no pasan por casualidad, sino por causalidad, aunque Hume no estaría de acuerdo con este aserto.

El FC Cartagena ha ganado, hasta ahora, un partido: CD El Palo; ha perdido otro contra La Hoya de Lorca y ha empatado otros dos: Lucena CF y esta tarde contra el Albacete Balompié al que han consolidado como no vencido. Aleteo contra la SD Huesca pasando a la siguiente eliminatoria de la Copa del Rey. Entiende el Icue que esta noche se ha empatado; luchando hasta la extenuación, disfrutando de unas cuantas ocasiones de gol y marrándolas, meterse un gol en propia meta y percatándonos de que a este FC Cartagena ya no se le percibe como el enfermo de la Liga ni como una perita en dulce.

Nos han contado los de las ondas que la noche albaceteña era una noche apacible y hermosa pero ante los fallos ante la portería y el auto gol de Antoñito el Icue ha llegado a pensar que todo lo que estaba sucediendo era producto de una conjura como si este equipo fuese un conjunto del Paleolítico interpretando que tales desgracias eran una expresión de la ira divina.
Estamos en La Mancha, estamos en Albacete, estamos en tierras de D. Quijote y de Sancho y me fluyen adjetivos que me encantan para definir el partido que el FC Cartagena ha desarrollado esta noche en Albacete un partido avellanado y no poltrón, sino diligente, trabajoso y nunca perezoso, haragán ni enemigo del trabajo.

El partido de esta noche ha sido para todos cartageneristas asistentes al partido como ese paisaje quijotesco de La Mancha no muy de su agrado, requemado como el sol lo hace con sus grandes planicies haciendo la extensión inhóspita y hasta si se me permite la palabra quizá excesiva, un tanto inhumano a los méritos cartageneros.

Ha sido otra mala noche esta del sábado. El Carlos Belmonte ha visto pasar el tiempo y el personal ha desfilado con la frente marchita. Hablaré por mí: acepto resignadamente el empate, ser empatados por el primero de la clase no debe ser una sensación humillante como la que tuvieron aquellos dos primos del Icue cuando mi señora se compró un 600 allá por los años 70 y los llevó a dar una vuelta: ¡Tía, que nos adelantan las bicicletas! Aquí, de momento, nadie adelanta a nadie.
Y como hoy me han venido a la pluma palabras del prólogo cervantino quiero despedirme yendo  más allá del prólogo, cuya frase final es quizás lo último que escribió Cervantes, antes de entregar su obra: “Y con esto, Dios te dé salud, y a mí no me olvide. Vale”.  ¡Ay, ay, ay!
Pedro-Roberto J.P. En un “Rincón para Doce. Dies 9/14: ante diem undevicesimum Kalendas Octobres. Nº 296.
http://lamedusapaca.blogspot.com.

El Icue y…cuando el Albacete se marchó contento a casa
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