UN POCO DE HISTORIA BLANQUINEGRA

El nieto de Paco Verdú

A propósito de la marcha de Gonzalo Verdú a la Ciudad de las Palmeras, abro un poco el baúl de los recuerdos.

Gonzalo Verdú, el nieto de Paco.
Gonzalo Verdú, el nieto de Paco.  

 Paco Verdú fue un guardameta alicantino que se asentó en Cartagena por los años 50. De familia de heladeros procedente de la comarca montañosa de Ibi, Jijona, puso un próspero negocio de chambis, polos, mantecados, ‘cortes’ y horchatas en la calle Serreta, que tenía pavimento de irrompibles adoquines. Paco era jugador y logró enrolarse en la UD Cartagenera, de la tercera división interregional (Grupo X, donde jugaban desde el Elche al Almoradí pasando por el Hellín, el Imperial de Murcia, Cieza , Lorca, y Thader de Rojales, Orihuela, Callosa…) bajo la tutela de la Federación Murciana de Fútbol cuando el secretario general era Emilio Calvo, que ganaba ochenta veces menos de lo que hoy cobra Monje Carrillo.

Francisco Verdú, cabello blanco casi desde su juventud, jugó poco bajo palos en El Almarjal pues por una cuestión que nunca comprendí (servidor era un no muy responsable chaval que de vez en cuando hacía novillos para poder ver los entrenamientos, casi nada), en determinada campaña en que la UD Cartagenera, entrenada por el valenciano Rubio Meliá, llegó a tener nada menos que hasta cinco porteros: Ros, Bienvenido, Torollo, Astarriaga y Paco Verdú, todos de fuera. Dos alicantinos, un cordobés, un castellonense y un vasco. 

Pues resulta que Gonzalo Cacicedo Verdú es nieto de aquel Paco Verdú, ya fallecido, que jugaba y entrenaba sin quitarse jamás una gorra de tela en la cabeza. Casi siempre se ponía rodilleras. Su piel era blanca-blanca, como si nunca hubiese tomado el sol. Verdú era un guardameta corpulento, con aplomo, buena colocación y gran vocación, y como no quería aburrirse ni desesperarse compitiendo con otros cuatro compañeros para hacerse con la puerta para él solo, pidió cambiar de aires y se marchó al Orihuela Deportiva para  hacerse 'escorpionero',  ganar cuatro pesetas y hallar la felicidad de poder  jugar más partidos. Hoy su nieto Gonzalo ha triunfado en el Cartagena este curso y también cambia de destino, como su abuelo Paco, pero ganando al cambio bastante más en moneda europea. Jugará en el Elche y acabará tomándose un 'nugolet' en Arenales del Sol para celebrar los éxitos franjiverdes. / GUILLERMO JIMÉNEZ