SEGÚN SE AFIRMA EN UN REPORTAJE QUE SE PUBLICA EN EL ABC

Crece el escándalo: en Majadahonda también afirman que ‘una persona’ quiso comprar el partido en nombre del Cartagena

Hugo tuvo que ser consolado por dos jóvenes seguidores albinegros tras aquel partido. Foto RAUL VELASCO
Hugo tuvo que ser consolado por dos jóvenes seguidores albinegros tras aquel partido. Foto RAUL VELASCO  

El escándalo de supuestas compras de partidos por parte de personas que se relacionan con el Cartagena sigue aumentando. Ahora es el diario ABC el medio que publica una información en la que se refieren a un supuesto intento de compra “por alguien en nombre del Cartagena” en los días previos al partido de vuelta celebrado en el Cerro del Espino.

En el club madrileño dicen que con el ascenso quisieron olvidarlo pero que tras conocerse el supuesto soborno a Juan Sabas han querido recuperar todo, lo ocurrido y en ABC se hacen eco. Y mientras ni Belmonte ni Breis se deciden a salir al paso para hablar y defender contundentemente el buen nombre que se supone que tiene que mantener el club, mancillado en lo más hondo.

Mañana del jueves 24 de mayo” empieza la informaciòn del diario madrileño. “ Suena el teléfono de Sergio Oliva, uno de los dos capitanes del Rayo Majadahonda. En la pantalla de su «smartphone» aparece un número oculto, pero aún así decide cogerlo. El sujeto activo de la llamada tampoco se identifica y solo le comunica a Oliva que es una persona que llama en nombre del Cartagena”  Su objetivo es claro: comprar el partido de dentro de tres días, en el que el conjunto cartagenero y el madrileño se juegan el ascenso a Segunda, tras el 2-1 de la ida a favor del Cartagena. Es la eliminatoria directa entre los campeones del grupo II y IV de Segunda B y hay mucho en juego.

“El trato que le ofrece es de una cuantía económica bastante elevada para la categoría. 150.000 euros por dejarse perder” afirma el periodista,  seis veces más de la prima que el Rayo Majadahonda había pactado con su plantilla en el caso de lograr la hazaña de subir a la categoría de plata del fútbol español, hecho inédito en sus 42 años de historia: “Nos llamó mucho la atención que la persona que llamaba en nombre del Cartagena supiera que el importe de nuestra prima era de 25.000 euros por barba. Tenía datos confidenciales de nuestro equipo», explica ABC un miembro del club madrileño.

La persona que llama en nombre del Cartagena también tantea a otros dos jugadores de la plantilla, uno de ellos Juan Carlos Moreno, el portero titular de los madrileños. Todos ellos escuchan estupefactos la propuesta, y son claros: “Una llamada más y denunciamos a la Policía”.

La tarde de ese jueves, antes del inicio del entrenamiento, Oliva y Moreno comunican en el vestuario lo sucedido y ahí toma la palabra el entrenador, Antonio Iriondo, un veterano del fútbol modesto. El técnico le pide a sus jugadores que se olviden cuanto antes del asunto y tomen ese intento de compra como un acicate para el partido del domingo, pero también les da la libertad de decidir si quieren denunciar o no. La plantilla vota, y solo dos jugadores están a favor de ir a Comisaría. El vestuario debate profundamente y considera que es muy difícil demostrar que el Cartagena está intentando comprarles el ascenso. Así que deciden hacer caso a su entrenador. Ese domingo 27 de mayo, con un gol en el minuto 99 (1-0), logran la gesta y suben a Segunda. Caso olvidado… hasta ayer.

Posteriormente, según publicó ayer «El Mundo», el Extremadura denunció ante la Liga y la RFEF el intento de compra de su partido ante el Cartagena del pasado domingo, que supuso el ascenso de los extremeños a Segunda. En dicha denuncia se detalla que el técnico del Extremadura, Juan Sabas, recibió en dos ocasiones una oferta de 300.000 euros por parte de Felipe Moreno, máximo accionista del Leganés y amigo íntimo de Paco Belmonte, propietario del Cartagena.

Por eso, la noticia de este miércoles  no causó sorpresa en el club madrileño, sabedor de primera mano de la situación que rodeó las eliminatorias de ascenso disputadas contra el Cartagena: “Es solo un detalle, pero habla bien claro de cómo es ese club. Durante el decisivo partido en el que logramos el ascenso -insiste un miembro del Rayo Majadahonda- hubo numerosos insultos de directivos del Cartagena a directivos de nuestro club. Por suerte, en el campo nos ganamos el ascenso”. Algo que no pudo conseguir el Cartagena, ni sobre el terreno de juego -en primera instancia ante el Rayo Majadahonda y luego frente al Extremadura- ni tampoco fuera de él,