miércoles. 17.08.2022

Un grupo de energúmenos que entraron con el estadio vacío, el detonante que provocó a los seguidores del Murcia

Un aficionado seguidor del Murcia, de nombre Álvaro Galindo, ha dado su versión sobre el incidente de las butacas rotas que, por su interés informativo, reproducimos para conocer todas las versiones posibles en aras de tratar de conocer la verdad de lo ocurrido.

tapicero
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“Cuando termina el partido” empieza diciendo “y tras un comportamiento exquisito durante toda la tarde (más allá de los cánticos mútuos que acompañaron durante todo el partido), el estadio se queda vacio, quedando sólo los aficionados murcianistas en la grada a la epera de que la Policía nos dejara desalojar el estadio y nos acompañara a nuestros autobuses. Eso marca que el partido sea declarado de alto riesgo, si”.

Más adelante sigue comentando que “de repente.repito, ya con el estadio vacio, y sin presencia policial ni vigilancia privada alguna con nosotros, entran por el vomiorio continuo unos 15/20 aficionados/energúmenos/salvajes corriendo hasta nuestra grada, lanzándonos botellas. Y llegando  justo a ponerse debajo de donde estábamos. Y sí, la respuesta ante esta absurda, descontrolada y vergonzante acción fue que unos cantos le lanzaran asientos. Gracias a estp algunos se dieron la vuelta, si no hubieran llegado hasta nosotros. Con las consecuencias que ellos solos habrían provocado.

Y no está bien romper asientos, ni lanzárselos a la cabeza de nadie, no. Pero si esos criminales del fútbol, una vez abandonado el estadio, se hubieran ido a celebrar su victoria, o a su casa o a darles patadas a un bote, en vez de volver a entrar al estadio (que me río yo del alto riesgo declarado que permite que se vuelva a entrar en el estadio y permite un enfrentamiento así). No hubiera pasado absolutamente nada, y la tarde hubiera acabado  en una fiesta del fútbol regional, que fue lo que ocurrió durante este episodio, salvando este episodio”.

Es evidente que, si todo ocurre como explica Álvaro Galindo, parece increíble que ese grupo de aficionados pueda entrar de nuevo en el estadio y mucho menos entrar en provocaciones. Parece claro que la Policía y las medidas de seguridad dejaron un hueco por el que se colaron estos impresentables, a los hechos nos remitimos. Pero aún así creemos que no se puede justificar la acción de romper butacas de forma deliberada y lanzarlas al terreno de juego.

Un hecho deplorable que, efectivamente, empaña todo lo mucho y bueno que tuvo el derbi, muy a pesar de que muchos medios, la mayoría de la capital de la Región, hayan intentado minimizar lo ocurrido, rebajándolo a la categoría de anécdota, lo que también es de lamentar. Ni lo uno ni lo otro.

Un grupo de energúmenos que entraron con el estadio vacío, el detonante que provocó a...
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