viernes. 07.10.2022
A SUS 26 AÑOS TRIUNFA PLENAMENTE EN LA LIGA SMARTBANK PERO ESTE VIERNES NO PODRÁ JUGAR AÚN AL NO ESTAR RECUPERADO DE SUS MOLESTIAS

Juan Antonio Ros, el futbolista cartagenero que se escapó y que Monteagudo rechazaría después

El cartagenero Juan Antonio Ros espera la visita del equipo de su tierra con mucha ilusión, pero por culpa de una lesión muscular no podrá enfrentarse a los albinegros
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Juan Antonio Ros ante el real Oviedo; el cartagenero se ha consolidado en la Liga Smartbank

A sus 27 años recién cumplidos el cartagenero Juan Antonio Ros triunfa plenamente en la Liga Smartbank. Pero el primer eslabón de su carrera lo puso un buen amigo suyo, porque al FC Cartagena llegaría como cadete de la mano del 'profe' Juan Expósito, que lo había visto en su equipo de Los Belones, lo más cercano que había desde Los Nietos para jugar al fútbol. Desde ahí hasta hoy ha sido un sin parar y ahí está, como un lucense más después de irse de su casa de Los Nietos con 17 años a la cosmopolita Barcelona en su primera salida a la vida. 

La mala noticia es que Juan Antonio Ros no podrá ser de la partida según afirmaba su entrenador, Rubén Albés, en la rueda de prensa previa al partido. A Juan Antonio le tocará ver el partido desde la grada.

Cuanto ha tenido que llover para que ahora Juan Antonio triunfe en el CD Lugo, rival inminente de este Cartagena que va a salvar con aprobado tirando a notable una campaña donde, al menos, se ha evitado el sufrimiento de la pasada campaña. Juan Antonio Ros, nacido, engordado y criado en el pueblo viejo de Los Nietos, estuvo en el Cartagena que dirigía Monteagudo en la 16/17 pero el hoy técnico del Linense casi lo tuvo de jarrón decorativo. Se marchó por segunda vez para triunfar con todas las de la ley en las murallas de Lugo. También fue internacional en las categorías inferiores de la selección española.

Juan Antonio Ros era cadete en aquel invento de FC Cartagena-La Unión que fue un visto y no visto. De ahí se marcho al ‘otro’ Cartagena, en el Polígono, donde terminaría de despuntar para marcharse al FC Barcelona y jugar en el sub-19 y el Barça B, de donde empezaría su peregrinar, primero al Celta B, unos meses cedido al Cartagena en la 16/17 aunque casi fue testimonial porque Monteagudo se cubrió de gloria ya que no le hizo ni caso, apenas unos minutos y poco más.

Volvió al Celta B de Rubén Albés y cuando este fichó por el Lugo se acordó del valladar en el que Ros se había convertido. No lo pensó, lo llamó y Juan Antonio acudió a la llamada convirtiéndole en su central inventado. Y ahí está, jugando y triunfando con el ‘4’ a la espalda este espigado a la vez que fino futbolista cartagenero que, quizás, se vaya a quedar con las ganas de triunfar en el equipo de su tierra.

Para Juan Antonio Ros su primera experiencia en Segunda División no puede ser más satisfactoria, ya que hasta ahora jugó en la categoría de bronce del fútbol español, y lo hizo en varios grupos. Se trata de un mediocentro defensivo, que también se prodiga como central.

UN JUGADOR QUE YA TIENE EXPERIENCIA ACUMULADA

La pasada temporada jugó con el filial del Villarreal un total de 19 partidos sumando 1.339 minutos de competición. Ros destaca por su estatura -mide 1,88 metros-, una circunstancia que hace que uno de sus puntos fuertes sea el juego aéreo tanto ofensiva como defensivamente.

También destaca por su juego posicional, una circunstancia que le permite rendir a un gran nivel en el puesto de pivote defensivo. Es diestro y tiene una muy buena salida de balón. Que diferencia con aquel Juan Antonio que jugaba en el equipo de Los Belones con su padre, Juan Carlos, como entrenador de aquel equipo de niños.

Mucho ha pasado desde entonces, un tiempo en donde Ros ha disputado playoff de ascenso a Segunda División en Cartagena y Vigo, y también por el descenso con los vigueses. Acumula 155 partidos en Segunda B y dos goles anotados.

Para Juan Antonio jugar contra el equipo de su tierra siempre tiene un plus especial, pero por culpa de una lesión músculo-tendinosa proximal en el recto femoral derecho, según informó el club en un parte médico, se quedará con las ganas de quitarse la espina de no haber tenido una oportunidad como merecía en este Cartagena donde ‘pasaron’ del chaval. Ahora está feliz en Lugo, vive cerca del centro de la ciudad pero hay algo que sí echa en falta: el mar Mediterráneo y su Mar Menor querido de Los Nietos, los amigos y ¡ay¡ la familia.

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