PARA EVITAR LA CÁRCEL EL EX APODERADO BLANQUINEGRO 'CANTA'

Luis Oliver reconoce sus trapicheos en el Betis ante un Juez de Sevilla

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El que fuera durante unos meses ‘apoderado general’ del entonces Cartagonova FC (ahora FC Cartagena) el empresario navarro Luis Oliver, reconoció ante un Juez de Sevilla todos los ‘trapìcheos’ por llamarlo de una manera sutil, en el club verdiblanco.

 

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Luis Oliver se libra de la pena de cárcel

En un digital sevillano, ‘Mucho Deporte’, Antonio Félix escribía el pasado día 13 un artículo muy interesante que reproducimos, citando su procedencia y entrecomillado, por el interés que pueda tener para los aficionados cartageneristas que, desde julio a diciembre de 2003, también se sintieron vilmente engañados por Oliver.

El trabajo periodístico de Antonio Félix no tiene desperdicio. Muy bien y muy fuerete y claro lo que escribe. Esto es lo que dice sobre este ínclito personaje de infausto recuerdo también en la afición blanquinegra. Por donde ha pasado ha dejado su huella inconfundible. Como en caballo de Atila, que no crecía la hierba por donde pasaba.

El empresario navarro cantó 'La Traviata' en un juzgado sevillano para evitar que la condena que pesaba sobre él de cinco años de cárcel llegaba a su final

“Hace unos días, delante de un juez, el (probablemente) segundo tío más funesto, desagradable y ratero que ha pasado por el Betis en las últimas décadas se reconoció culpable de los delitos cometidos durante su mandato en el club de Heliópolis. Luis Oliver Albesa, de oficio sepultador, vino a decir que sí, que en el verano de 2010 desvió 345.000 euros del Betis a una empresa instrumental como supuesta mediadora en el traspaso de Mehmet Aurelio al Besiktas. También dijo que sí, que por entonces también desvió 590.000 euros a otra empresa que tal por tal en la venta del delantero Sergio García al Zaragoza.

En Sevilla le califican como el segundo tío más funesto, desagradable y ratero que ha pasado por el Betis en las últimas décadas tras reconocerse culpable de los delitos cometidos durante su mandato en el club de Heliópolis

A Oliver, la Fiscalía y la acusación de Béticos por el Villamarín lo tenían trincado, pero que bien. En el curso de las investigaciones, se le llegó a escuchar dando indicaciones a sus testaferros sobre el modo de operar esquivando el acecho de la policía. Además de por las comisiones de los traspasos, a Oliver le habían descubierto un pago de 146.200 euros a otra empresa amiga por servicios de asesoramiento al Betis de los que no había ni rastro, y otro más de 27.000 a cierta sociedad por el mantenimiento de unas instalaciones en las que no cambió ni una mísera bombilla.

A Oliver y su cuadrilla, alguno de los cuales había cantado la Traviata ante el juez, le pedían cinco años de cárcel. Oliver se reconoció culpable. Oliver no pisará la prisión ni devolverá un solo céntimo al Betis.

Oliver tiene suerte porque no va a pisar la prisión pero no devolverá un sólo céntimo al Betis del más del millón de euros, que por unos cainos o por otros, acabó desviando en el club bético

Esto ya fue dicho, pero no queda de más repetir que, en aquel 2010, el mortecino Betis le importaba un inconmensurable carajo a don Ángel Haro y don José Miguel López Catalán. Es evidente que ni se enteraban de nada, ni ganas que tendrían de enterarse. Aún quedaban cinco años para que los salvadores aparecieran repentina y benditamente en el universo verdiblanco.

En 2016 se hicieron con el poder. Unos meses después, pagaban casi 9 millones de euros a Lopera y 7 a Oliver por unas acciones que estaban en litigio. Lo vendieron como el logro de la ansiada "paz social", aunque para entonces tanto Lopera como Oliver suponían ya poco más que dos cadáveres andantes en la vida del Betis.