LA ENTREVISTA TELEFÓNICA EN EL ESTADO DE ALARMA

Paco Belmonte decidió el viernes, conocida la situación de Alarma, dejar Cabo de Palos e instalarse en Murcia

Antes de la declaración de estado de Alarma, seguía Belmonte en Cabo de Palos, donde parece mejor se encuentra con su pareja y los dos hermosos perros que tienen, pero el viernes vio las oreja al lobo, y hubo traslado a Murcia, su segunda residencia
Paco Belmonte 2020.
Paco Belmonte 2020.  

Antes de la declaración de estado de Alarma, seguía Belmonte en Cabo de Palos, donde parece mejor se encuentra con su pareja y los dos hermosos perros que tienen, pero el viernes vio las oreja al lobo, y hubo traslado a Murcia, su segunda residencia

Paco Belmonte, dueño del fútbol club Cartagena, no podía sospechar cuando se hizo con la entidad a base de conseguir la salida del fantasmagórico  grupo Sporto Gol Man 2020 que a estas alturas del año,  casi en el umbral del playoff de ascenso a la liga profesional iba a tropezar con el problema de una pandemia tan demoledora, según los científicos, que se ha apoderado de más de medio mundo que está pendiente, absorto y desconcertado, de su evolución.

Paco Belmonte nos cuenta se encontraba en su residencia marítima de Cabo de Palos cuando el viernes 13  se conoció el alcance del gran problema y consideró importante, al surgir la declaración oficial de alarma por parte del Gobierno de la nación, dejar la costa para instalarse a su residencia murciana, y en ella este diario digital  lo que localizado telefónicamente para que nos contase la situación que vive en el enclaustramiento, iniciado a toda prisa y sin embargo sin conocerse cuándo acabará. Oficialmente son dos semanas de 'congelación'.

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Belmonte no para con el teléfono.

Su empresa, la sociedad anónima  albinegra que rige, ordenó el cese de los entrenamientos de la plantilla y transmitió a toda su gente una línea de actuación para mantener en lo posible la forma física de los futbolistas de Borja. Aparte Belmonte se marchó con su pareja y los dos perros que ambos aman y en este estado de resistencia/supervivencia consume Paco Belmonte las horas haciendo funcionar más que nunca el teléfono, los vídeos, la televisión y comportándose como las normas mandan.

Belmonte es de los que critican el desplace el desplazamiento y responsable de residentes en Madrid que se han trasladado a la costa regional para pasar el tiempo de recogida en sus segundas viviendas. 

De fútbol se ha hablado poco, pero lo poco ha sido jugoso hasta comentar la gran carambola que sería alcanzar el ascenso automático del FC Cartagena por los despachos, como campeón de grupo de una liga que tendría que morir. No representa que Belmonte haya vendido la moto; él no lo ve descabellado, aunque no es fácil. Los altos organismos van a tener la palabra, llegado el caso.