Qué es y para qué sirve une electroestimulador muscular

La electroestimulación (EMS) es en la actualidad uno de los métodos más utilizados en los entrenamientos y en las fases de recuperación por los deportistas. Considerado como un paso evolutivo de un determinado y complejo sistema de entrenamiento, ha pasado de estar considerado exclusivamente para la élite deportiva a poder realizarlo cualquier deportista aficionado.

Imagen
Imagen

El electroestimulador es el aparato que se utiliza para llevar a cabo una técnica basada en el uso de una corriente eléctrica para provocar contracciones musculares. Este aparato envía impulsos eléctricos de forma muy parecida a los que utiliza el propio sistema central para controlar las acciones que llevan a cabo los músculos. Según lo que se quiera trabajar y conseguir con este sistema, se utilizará un tipo de entreno u otro, conectándose a un ordenador con una serie de programas específicos de entrenamiento. Con este aparato, se alcanza cierta profundidad en las fibras musculares, consideradas como más complicadas o imposibles de activar en los entrenamientos convencionales, ejercitándolas.

El aspecto físico de un electroestimulador muscular es el de un traje o banda con electrodos que cubre buena parte del cuerpo.  La variedad de modelos es amplia, en la web especializada fitness digital, se ofrece una amplia descripción y presentación de electroestimuladores existentes en el mercado.

La electroestimulación, un método para intensificar el entrenamiento

No se debe cometer el error de pensar que un electroestimulador muscular valdrá por si mismo para crear un cuerpo bien definido muscularmente. Esta máquina es un complemento muy eficaz para aquel que ya practica ejercicio físico regularmente, no es ninguna panacea que logre cuerpos 10 que sigan tumbados en el sofá.

Con un electroestimulador se podría decir que el número de fibras reclutadas para el ejercicio aumenta, logrando un trabajo mucho más intenso y eficiente en menos tiempo. Por lo tanto, queda claro que en ningún caso pretende suplantar o sustituir la práctica deportiva, sino de combinar esta técnica con el ejercicio para optimizar resultados.

Confusión entre un EMS y un TENS

La Electroestimulación Muscular (EMS) no debe tampoco confundirse con la Estimulación Eléctrica Nerviosa Transcutánea (TENS), algo bastante habitual para los no iniciados. Ambas máquinas se localizan en los mismos espacios en las tiendas especializadas, lo que puede incrementar aún más la confusión.

Los aparatos EMS se utilizan para trabajar el estímulo de las fibras nerviosas motoras, una actividad que se lleva a cabo para potenciar y tonificar la musculatura superando el umbral motor. Sin embargo, lo que se persigue usando la aparatología asociada con el TENS es logar un efecto analgésico, es decir, minimizar el dolor gracias a la estimulación de las fibras sensitivas nerviosas.

Ventajas y beneficios del uso del electroestimulador muscular EMS

No son pocos los beneficios que se reciben al usar este electroestimulador. No en vano, deportistas de élite como Zidane, Guti, Usain Bolt, Benzema y Arancha Sánchez Vicario, entre muchos otros, no han dudado en usarlo para mejorar su condición física y conseguir resultados en el deporte. Tampoco se puede obviar que clubes de fútbol, como el Sevilla club de Fútbol, el Celta de Vigo o el mismísimo Fútbol Club Barcelona lo usan habitualmente con sus jugadores.

Entre sus ventajas caben destacar las siguientes.

Su poder para provocar una mayor activación muscular y contracción de las fibras de los músculos sobre los que trabaja. Como ya se ha comentado, logra activar fibras que son difíciles o imposibles alcanzar con contracciones voluntarias habituales en los ejercicios físicos.

Por otra parte, al ser un tipo de ejercicio que no produce un cansancio excesivo, permite un mayor aguante durante cada sesión. La mejoría de la fuerza y de la resistencia que se consigue es notable.

Optimiza la capilarización, es decir, llega a multiplicar por cinco el riego sanguíneo, por lo que ofrece una solución a los problemas que mejoran aportando una mayor cantidad de oxígeno y nutrientes. En definitiva, permite elevar la circulación sanguínea, así como del riego linfático.

Es muy destacable su función para eliminar las sustancias tóxicas del cuerpo, y es altamente eficaz como ayuda a la recuperación después de cada entreno, así como en la recuperación y mejora de algunas lesiones.

¿Para qué casos se recomienda la electroestimulación muscular?

Como norma general, este aparato está especialmente indicado para personas que practican deporte de forma habitual, deportistas con experiencia que quieran o necesiten mejorar su condición física para competir o para superarse a sí mismos. También es muy útil para todos aquellos que quieran recuperar más rápidamente algunas partes de su cuerpo después de un entrenamiento excesivo o una competición, someterse a tratamiento, rehabilitación e incluso para prevenir lesiones.

Si no se es deportista habitual, e incluso si se considera una persona sedentaria, también es posible usarlo, aunque se deberá ser cauteloso y bajar tanto el ritmo de las sesiones como el de la sesión en sí. Lo aconsejable es iniciarse muy lentamente, controlando a la baja las intensidades y comenzando al mismo tiempo a practicar algún tipo de ejercicio o deporte. En cualquier caso, debería supervisarse el uso de este aparato por un profesional o experto.