La Farola de El Lago: ¡¡¡Simón!!!

Después de unos días de vacaciones, retomo mi “Farola del Lago”. Empiezo a escribir, y me encuentro con una dificultad, me acaban de cambiar los cristales de las gafas “progresivas”, y no sé dónde poner el ojo. Menos mal que tengo muy claro de que va a ir el artículo, que si no… entre lo que pienso, y el apelotonamiento de las letras, no me como un “torrao”.

En todos los artículos deportivos, siempre se habla de los fichajes… de los directivos… de mil cosas, pero casi nunca o nunca, se habla de la afición, del sufrimiento, del entusiasmo, y del dolor que siente como algo propio, cuando el equipo de su alma no gana, o por el contrario de la alegría inmensa que trasmite a todos cuando su equipo sale victorioso. Es la afición la que mantiene vivo el espectáculo, la que pasa el día nerviosa, esperando el principio del encuentro, la que siempre está ahí ¡en el sitio!.

Ha empezado la liga 2018/19 para nuestro F.C. Cartagena (y para todos los equipos) y me viene a la mente mi grupo de amigos, de compañeros en las butacas del estadio Cartagonova, y pienso en el abrazo que nos dimos cuando terminó la temporada, en un triste momento, pero que nosotros “endulzamos”, dándonos un abrazo, y diciendo… bueno hasta la próxima temporada. Y en efecto, aquí estamos todos, los mismos de siempre, los que no fallamos nunca, mis amigos Pepe Martínez Morata, con su familia al completo su esposa, su hijo Javi, acompañado de su bella esposa Yolanda, Pepe Vidal viniendo cada quince días desde Murcia, Arturo Ojanguren el eterno “gruñón”, pero que ama a su equipo como nadie, mi amigo Paco García de la Peugeot, con su guapa hija Ana, Los Castillo Padre e hijo, Los gemelos Javi y Jorge, los hermanos Pepe y Pedro Garre Ros, Juanjo, y los recuerdos de algunos que ya no están Manolico (siempre en silencio) mi amigo Paco “Pilatos”,  “escoltando” a su hermanico Mati, (alma bendita, que está málico y le deseo se ponga bueno).

A todos estos aficionados de “postín”, y a tantos miles que, (afortunadamente) acompañan a nuestro F.C. Cartagena de España, y sufren y gozan cada quince días, he querido que los represente “en mi artículo” un aficionado y amigo ¡ejemplar!, Simón Ruiz Ferrer, ¡SIMÓN!. Algunas veces, he comentado que, por causa de mi larga y “repleta” vida laboral, (he sido un “genuino” representante del pluriempleo) debido… quizá a tener que “conducir” una amplia familia… o al “azar” o al destino, no he podido “cultivar” esos raticos de charla, y de sana amistad que, tanto bien nos hacen a las persona que nos consideramos sociales. Por ello, también me he perdido conocer con un trato más cercano a personas con las cuales paso unos ratos a gusto y me identifico, Pepe Linares (que ha dejado una profunda huella en mi persona) Rafael Ruiz Manteca, Pepe Martínez, (el “consejal” de cultura) Josemi, Jero Linares. Tano (mi querido amigo Tano), gran aficionado y entrenador, Félix del Columbus…y tantos amigos que ahora cuando nos paramos a charlar un ratico, da la impresión de que lo hemos hecho toda la vida.

Pero…tengo que hacer una excepción. La serenidad, la amena conversación, el agrado y el respeto hacia todas las personas con las que trata Simón, me han ganado. Conforme he ido conociendo a mi amigo Simón, he descubierto nuevas facetas que, han ido apareciendo en conversaciones espontaneas, de las que él jamás ha presumido, pero que mi “veteranía” ha ido intuyendo. Pertenece Simón a una familia de gran raigambre futbolera en Cartagena, (y de más cosas) sus abuelos David y Simón ya se la inculcaron desde la cuna, su abuelo Simón fue vicepresidente de aquel Cartagena heroico, y cuando falleció era el socio número uno de la entidad, Naturalmente, apenas nacer, su padre también llamado Simón le hizo socio del Cartagena, “total na” sesenta y seis años de socio, ¿tendrá derecho Simón a expresar la opinión sobre su equipo? pues bien, en tantos años de fidelidad a su Cartagena España, jamás ha tenido un gesto de reproche, siempre ha procurado arrimar el hombro, y ser positivo.

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Simón y su esposa  María José.

Simón es un libro de anécdotas  y de “aconteceres”. No hace mucho (y hablando de fútbol, ¡faltaría más!) le digo…oye Simón  ¿te acuerdas cuando vino el Internacional Parra al Cartagena?, y me responde, coooomo que si me acuerdo, si era yo un crio, y me llevó mi padre a Cieza a ver su debut, jejeje así es Simón.  En su vida laboral Simón es Ingeniero de Minas, ha trabajado treinta y seis años en Refineria, y ha sido Químico y Auditor Industrial (Mando superior). Les garantizo a ustedes que, todos sus compañeros (de cualquier categoría), hablan fantásticamente de este hombre. Como no podía ser de otra manera, un cartagenero tan “enraizao” ha estado (y está) ligado a las procesiones de nuestra ciudad, concretamente a la cofradía Marraja, de la que actualmente es Consiliario y Comisario General.

Miren ustedes, tengo la suerte de tener amigos en todas las clases sociales, y presumo de ello, y de ellos. y me satisface mucho ser amigo de Simón, (por si faltaba algo, compartimos el amor por la Química). He pretendido resaltar a los verdaderos aficionados al futbol, y más concretamente a nuestro Cartagena España. He querido personalizar mi artículo en Simón Ruiz Ferrer, por todas las razones que he expuesto. También quiero  dedicarle un recuerdo a sus padres Simón e Isabel, y admirar una vez más a mi amigo, por la “serenidad y el “sosiego” que desprende cuando se refiere a sus padres, alejando con sus palabras todo “atisbo” de emotividad, y por el contrario, recordándolos con mucho cariño.

Y nada más querido míos. Desear que la temporada futbolística que empieza, culmine con el éxito que todos nos merecemos,

P.D. Quiero dedicarle este artículo a Simón Ruiz Ferrer, a su esposa  María José, a sus hijos Simón y María José. Deseo que este modesto “trabajo”, haya servido para que, los aficionados al futbol, conozcan un poco mejor a una gran persona,  que ha seguido siendo fiel a sus ancestros. Un abrazo Simón.