Siempre igual

Yo estoy igual que vosotros. Cansado, hastiado y deseando que cada día me aparezca en las redes sociales, en el SportCartagena o en el Teletexto algún nombre, algún interés e incluso algún fichaje confirmado del FC Cartagena. Pero ¿Sabéis qué? Que a esperar toca. Y todo ello por una sencilla razón.

Conozco a Belmonte y a Breis desde hace más de veinte años (fuímos 'rivales' periodísticamente hablando pero sobre todo compañeros y amigos), y en todo ese tiempo ambos tenían algo en común; que las prisas nunca eran buenas consejeras. Ni en el trabajo ni en la vida personal. Pero claro, lo que nunca me dijeron es que en el mundo del fútbol, al final, todo resulta ser mentira. “O eres más rápido y más listo que tu enemigo, o estás muerto”. Tal cual.

En el fútbol, en esta mentira tan asquerosa como interesada, no hay amigos, ni colegas, ni contactos... aquí todo funciona a base de intereses y, sobre todo, de dinero. Y en ocasiones, de mucho dinero. Y el FC Cartagena, a veces, solo a veces, tiene de todo, o casi...

Han sido muchos los nombres de jugadores que han salido a la luz pública como posibles refuerzos del Efesé, pero pocos los verdaderos. Y en eso consiste el juego del fútbol. Ese fútbol que nadie entiende desde fuera hasta que estás dentro del `pastel`. Y hablo con conocimiento de causa.

Y tú, como abonado, simpatizante o aficionado del FC Cartagena te preguntarás: ¿es que siempre es igual? ¿Es que tenemos que esperar a que empiece la Liga para tener cerrada la plantilla? ¿Con qué jugadores sigue trabajando el entrenador en pretemporada hasta poder cerrar el plantel? Pues, ni idea. La verdad es que no tengo ni la más mínima idea porque los que mandan, los que pagan, los que eligen y los que, al fin y al cabo, deciden sobre todo son los que tienen la última palabra. Ni tu ni yo. Sólo ellos.

 

En apenas unos días arranca lo bueno. Empieza la Liga. Lo de verdad. Lo de los tres puntos en el casillero. Y la plantilla sin cerrar. Y el entrenador de turno 'jodido' por no saber con qué futbolistas cuenta para el partido frente al Almería, pero da igual. En el fondo da igual. De verdad. Y ¿sabéis el motivo? Pues muy sencillo: porque la confianza, la querencia y el equipo que está haciendo el FC Cartagena van a ser motivos más que suficientes como para que tu, que yo y que todos aquellos que morimos por los colores blanquinegros estemos orgullosos. Y hoy, desde aquí y antes de que arranque lo bueno, me la juego a una carta: el FC Cartagena acabará entre los diez primeros de la categoría. Dicho queda.