Munitis, que no estamos ciegos…

Pedro Munitis, actual entrenador del UCAM Murcia, fue un buen futbolista que llegó a triunfar plenamente en su Racing de Santander, en el Real Madrid y en el Deportivo, dónde coincidió durante unos años con Gustavo Munúa. Incluso ahora, como entrenador –acierto pleno de Pedro Reverte, uno de los mejores directores deportivos de la categoría por sus conocimientos, profesionalidad y seriedad- también está haciendo bastante bien las cosas en este UCAM que, a pesar del repaso que le dio el Cartagena, lo veo luchando por el título de campeón hasta el final.

Por eso me sorprendió muchísimo cuando el cántabro dijo lo que dijo en la sala de prensa de La Condomina, aquello de que la primera parte “había sido igualada”. Lo oí cuando salía y no me lo creía. ¿Igualada? Hombre, igualada, igualada…pues no, la verdad. De igualada no tuvo nada. Y no es que lo diga yo, es que lo vimos, lo vieron los 5122 espectadores, los más de 10.000 ojos presentes en la vieja Condomina, empezando por José Luis Mendoza y terminando por el último de los empleados del campo que un día fue de Primera.

Yo no digo que en la segunda parte el UCAM estuvo cerca del empate en los primeros 20 minutos, hasta que Titi le dijo lo que le dijo al árbitro y éste lo mandó a la ducha antes de tiempo. Y digo más aún: que este UCAM es un gran equipo y que va a luchar seguro por el ascenso. Pero de ahí a decir que la primera parte fue igualada… ¡hombre Munitis ¡¿De verdad se creía lo que estaba diciendo…?

En mi opinión, que yo creo que coincide con la inmensa mayoría, el Cartagena le dio al UCAM uno de los mayores repasos que yo recuerdo en los últimos tiempos. Si el 0-2 hubiera sido un 0-3 o un 0-4 tampoco le habría extrañado a nadie. Permítame señor Munitis que se lo diga con todos mis respetos. Que si hubo un equipo muy, pero que muy superior en esa primera fase, ese fue el Cartagena. Que no hubo color en esta primera fase.

Munitis en el banquillo universitario antes de empezar el choque/Foto: RAÚL VELASCO-SCT

Munitis en el banquillo universitario antes de empezar el choque/Foto: RAÚL VELASCO-SCT

Y otra cosa que me llamó mucho la atención es que no tuviese siquiera una frase de elogio para su rival. Munúa, como ya sabrá, si lo hizo. Habló muy bien de su UCAM. Pero usted prefirió otro discurso, uno que por cierto, deberá creer que algunos somos tontos y que estamos ciegos. Pero en fin, usted sabrá. El 1-3 no tiene discusión porque, excepto esos primeros 20 minutos del segundo tiempo, el resto fue toda una lección magistral como usted, muy probablemente, no haya visto otra con su equipo, ni en La Condomina ni en ningún sitio.

Un abrazo amigo, y suerte para lo que resta de campeonato. Y hágame caso: aunque entiendo su papel pero diga la verdad y sea sincero. De lo contrario no le van a creer ni los suyos.